viernes, 30 de septiembre de 2011
Ser fuertes y seguir adelante.
jueves, 29 de septiembre de 2011
Jo somie...
martes, 27 de septiembre de 2011
Ante los segundos de paz...
Me miro frente al espejo, allí se encuentra mi enemigo en ese reflejo, sentirlo tan de cerca me da escalofrío. Hoy me presente a la batalla, no por tu corazón, lo hago por placer. Voy a conocerme a mi mismo cruzando la espada con mi enemigo. Hoy correrá la sangre...
viernes, 23 de septiembre de 2011
Con nuevos ojos...
jueves, 22 de septiembre de 2011
Tal vez pueda llegar
Afilo mis sentimientos, su filo corta el viento como mi hoz sega los cereales. Veo el mundo como un infierno, lágrimas por todas partes, llantos que acallan la voz de la tierra. Madres que pierden a sus hijos, hijos que nacen ya sin padres. Nada de eso me importó hasta que me la arrebatasteis sin pedir permiso. Le arrancasteis las alas y la dejasteis tirada. No es justo.
Bajo la luna vago por las calles desiertas del infierno. Veo las luces de las casas, un hogar, un lugar en el que poder amar. Que fácil es de destrozar. Mi desesperación me hace llevar mi mano al revólver de mi cinturón, pero a tiempo me detengo. Tengo hambre y mi gabardina ya no protege del frío como antes. Entonces encuentro los mismos ojos que te robaron de mi lado, esas ropas negras, su guadaña desafiante a la realidad, esa figura que a todos les espera al final del camino. Me ve y se detiene, mete su mano en la capa y saca un reloj de arena decorado por gemas y cristales preciosos. Tenia grabado mi nombre, le sonrío. Parece contrariada, solo me quedaba un minuto, los dos lo sabíamos. Me mira mientras el tiempo corre imparable.
Saco mi último cigarrillo y lo enciendo, cinco segundos, miro a la luna cuanta nostalgia, tres, miro a los ojos a la muerta y una paz tranquilizadora que cubría todo mi ser se quiebra. Ya estás aquí y te recuerdo que te debo una. Si quieres mi alma, lucha por ella, voy a ser libre. Ahora que estamos cara a cara, un grano de arena. Entonces se agotó el tiempo...
Cierro los ojos y los abro, la Muerte me contempla sorprendida, sonrío, saco el revolver. Se aparta, el miedo es palpable. La bestia milenaria, el cazador, el único que planta cara a los dioses está aterrado frente a mí. Le miro y sonrío. Hace tiempo que dejé de estar vivo, cuando te llevaste a mi amada, te llevaste mi vida. Pero entonces una fuerza inmortal te hace levantar, sonríes y me das mi reloj. Entonces me preguntas porqué y te contesto que ni yo mismo lo entiendo, solo te puedo decir que ya no estás solo...
miércoles, 21 de septiembre de 2011
Tú entraste en mi mundo
Tú entraste en mi mundo. Al principio no quería conocerte. Me lanzabas miradas que travesaban mi alma y yo no podía descifrar… Algunas querían matarme otras derretirme. Me leías como a un libro…
Llegó la tormenta y tú me apretabas como nunca antes alguien me había apretado contra sí. Era como si no me quisieras soltar…
A la caída de la noche nos acostamos a la luz de las estrellas. No tardaste en notar mi incomodidad.
Encontraste la llave a mi cámara de los secretos. Giraste la llave con mucho cuidado y no abusaste de los secretos que habían escondidos allí dentro.
Escuchaste… notaste mi miedo… y me lo quitaste…
Recuerdo como juntamos las manos y luego se acercó algo que hasta hoy no sabía que se convertiría en un recuerdo… el frío amanecer junto a ti…
Solo me hacen falta tus palabras y se ilumina mi mundo…
Antes no quería ni verte…
Ahora me muero por volver a verte…
Para ti Werwolf…
Wahrheit
El Joker
Siento el calor del fuego quemar mi piel, no duele, la ira quemó todos mis nervios. Siento solo una cálida presencia, prende mis ropas. Una fragancia a muerte envuelve todo mi ser, las quemaduras empiezan a curar. Alargo la mano y siento el grito del mundo, una tormenta de dolor y agonía la que acompaña a esta obra... Sonrío, sopla el viento aún más fuerte y me trae el olor del terror. Mi apetito empieza ha hacerse de notar. Pero mi recompensa está al final del camino, rastros de sangre me lo confirman. Veo sentada a la Muerte sentada al lado del camino.
Cruzo por delante de ella, se levanta y se pone a mi altura, no me detengo. No es la primera vez que me encarga un trabajo. Me da un nombre, un rostro, me da un objetivo. Oh mierda, exclamo. Pero me sonríe, maldito cabrón. Me había dado un espejo en el cual estaba yo reflejado. ¿Así que cabrón ya vienes a por mí? No puedo reprimir una risotada irónica. Pero la rabia me devuelve a la realidad, parpadeo y desaparece. Veo al demonio enfrente a mí. Le agarro con fuerza le miro a los ojos y se burla de mí. Me ofrece un trato, lo rechazo. ¿Intentar burlar a la muerte? No me hacia falta, desaparece. Miro a la luna y el lobo se cruza en mi camino, arreglo mis vestiduras y me arrodillo...
Mi dolor ya no puede ser más terrible, pero veo el final. Meto la mano en el bolsillo y saco una baraja. Empiezo a barajar, me siento con suerte, elijo una al azar. La guardo y vuelvo a andar. El lobo ya volvió dentro de mi corazón y siento el dolor, el hambre y la sed de una alma nueva. Ahora lanzo las demás cartas al vacío. Una nueva obra ha empezado y ya tengo papel. Saco la carta, miro y sonrío. Soy el comodín, no puedo parar de reír a carcajadas, esta vez todo será distinto...



