Grito Vacío
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viernes, 16 de noviembre de 2012

Ven

Te cogeré de la mano y te llevaré al otro lado de la puerta. Te llevaré a pasear por la noche, te haré ver las estrellas. Te daré un motivo para ser mejor persona, te enseñaré a amar al mundo por lo que es. Vente conmigo por los caminos del destino y deja que te lleve a mi mundo. Porque mi mundo es un lugar que el cielo es negro y el suelo, asfalto. No lo comprendes, pero poco a poco vamos, ¿no? Sonríe y no me llores que empezamos a ver un poquito de este hermoso lugar.

Duerme bajo las estrellas y mientras aspiras de mi humo, poco a poco me calo en tus pulmones. Soy una sustancia difícil de olvidar. Pueblo tus sueños en forma de pesadilla. Me cuelo entre las rendijas de tu pasado como si siempre hubiese estado y tan rápido llego, desaparezco causando estragos. Me dieron veneno y quedé podrido por dentro, no soy así por malicia. No dejes de mirar mi sonrisa, te llevo al otro lado del espejo. Te llevo al mundo que se vuelve negro cuando la luz se esconde por miedo.

Me es tan fácil cambiar de rostro como de identidad. Llevo una máscara que se volvió mi rostro. El frío hoy toma forma de llamarada. No miento, eres tú quien no me crees. Me desafiaste y firmaste un pacto con el diablo y yo soy el intermediario. Te atraigo al lugar que no hay moscas y no porque escasee la mierda. Mira más detenidamente la luz de las farolas, ¿ves temblar la luz? Nos teme, no hemos hecho nada pero eso es así y así debe de ser.

No nos temas, somos distintos pero todos venimos del mismo lugar, la sociedad. Tomos somos sombras de un pasado que lucha por sobrevivir. Los que dejaron su sangre en el asfalto tras cada grito de esperanza tampoco se salvan. Aquí estamos todos sin excepción, los buenos y los malos. Los mentirosos y los ladrones. Por favor, no me midas el tiempo en horas, mídelos con colillas, será más entretenido.

Y aquí estamos de nuevo, enfrente del espejo, espero a que des un paso adelante. ¿Quieres volver a ir por la vida dando tumbos? ¿Estás seguro? El nombre te hace justicia, vuelves a llevar sombrero y me gustan tus ojos. ¿Tienes miedo? Bueno, tampoco importa.

Y así volví a ver el mundo, vuelvo a mi lugar de origen a tomar mi nombre como hice el pasado. Vuelvo a tomar las riendas y me pienso quedar. Soy esa tierna diferencia entre sueño y pesadilla.

sábado, 3 de noviembre de 2012

Tormentas dormidas

Mi vista ya no es lo que era, ahora solo percibo la silueta de un pasado con muchas curvas. No puedo apartar la mirada del asfalto. He perdido el camino de mis pies, busqué inspiración en sustancias peligrosas, he perdido y he ganado. Dejé mi corazón de lado y entre los gritos de aquellos que me siguen la pista veo que ya no me puedo detener más. He decido que hoy quien me mande sean mis manos, mis palabras hoy son secundarias. Que recen las viejas que el día es mío.
Busqué mi nombre en el diccionario y no decía nada que me pudiese ayudar, nada que no supiese antes. No encontré mi destino escrito en ningún papel. Cogí todo aquello que te escribí y no lo tiré, lo guardé entre las cenizas de todo lo llorado. La suerte nunca estuvo cuando la necesitaba, la vida me sonríe con otra cara una cara bastante... ¿rara?. Hoy veo el cielo girar y me estoy cabreando. Voy a ir por la vida dando portazos o tumbándolas a patadas. En mi voz la escucharán aquellos me vean corriendo por callejones y para aquellos que me quieran oír. No soy de acero, tampoco lo intento. 

Puedo ser quien quiera, un hombre o un crío jugando en la acera. No me podrás hacer llorar, cuando más fuerte me das más grande me vuelvo. Que de mi corazón solo queda la sombra, que de mi alma mi pasado. En mi historia, el destino sigue invicto pero yo lo intento con más ansias. 

En mi garganta nacen los vientos de guerra, hoy hace poco frío ¿será mi mala ostia quien me calienta en este día?. De tantas ostias que me dio el destino aprendí a golpear sin preguntar. No pienso permitir que el vuelo de una paloma me detenga. En mi pecho solo escondo desamores que me dan guerra hasta en mis sueños. No me toquéis los cojones que no estoy de humor y grito a pelo, que llevo en mi bolsillo un cigarrillo y la sombra en mis ojos de no dormir. 

Ayer soñé que volvía a tomar las calles y a violar las horas con tinta y papel, ¿pero de qué me sirve hoy? Ayer soñé que volvía a morder gargantas, a que la sangre bajase por dentro de mis entrañas. Ayer soñé que hoy volvía a despertar...

domingo, 28 de octubre de 2012

Distinto destino

Las horas apuntan un nuevo destino. Las calles en distinta dirección que nos llevan a ambos al mismo lugar pero por distinta razón. Princesa, tu que tienes corazón no por ello significa que seas mejor que yo. Yo ya estuve aquí en otras ocasiones. Mientras tú ríes yo espero a que se agote el tiempo para volver a escabullirme entre las hojas de otra libreta. Tienes mi lápiz pero hoy te escribo con sangre desde el anonimato. Ambos sabemos que soy yo quien teme y tú quien quema. 

Me dejé llevar por los bares del olvido. El tiempo no cura, el alcohol es malo y siempre nos queda recordar. Si no podemos alcanzar el horizonte es porque el infinito nos viene grande. Andar en dirección al viento es dejarse a merced del destino y si sigues tu camino, tropezarás hasta que no puedas levantarte. Mira y sonríe,  aprenderás a curar tus heridas, aprenderás a perderte por callejones, bailarás sola por senderos oscuros pero tu sonrisa llevará el fulgor del sol, tus caricias el calor. Y grabarás tu nombre a fuego en la roca.

Tal vez ambos estemos perdidos o solo yo. Pero esto ya me lo conozco demasiado, he vuelto a patear el suelo encabritado. He vuelto a saltar y dejarme caer. Las cicatrices toman la forma de mi camino, llevo el la piel escrito la palabra destino. Y solo voy por la segunda letra. Dame otro trago de cerveza y te cuento más de esta historia. 

Me invitaron a bebidas caras, a lugares exóticos y fui a todos ellos sin dejar que el polvo se aposentase en mis zapatos. Conocí las calles a plena luz del día cuando me llevaban a ver el atardecer. Conocí a reyes, a divas y muchas musas de las que la piel de gallina te pondrían. Y a días de hoy, en estos momentos estoy hablando con un borrachuzo de mi vida. A momentos como este son los que dedico mi vida. A rememorar cada una de las ostias, a imaginar las que quedan por venir y a todas aquellas que ahora me hacen reír y en su momento llorar. 

Y a pesar de toda la mierda que hoy tengo por abrigo, todos esos problemas que me tienen bien cogido. Gracias por todo, fue divertido, pero creo que hoy voy a tomar las riendas del camino. Hasta la vista...

sábado, 27 de octubre de 2012

Drogas blandas...

Hoy la Luna bebe desnuda sobre mi cama. Me mira con su sonrisa pícara, sabe que soy suyo. El Pasado me mira con esa jeta de mala leche tan característica de un domingo de resaca. Tal vez me esté volviendo loco, pero al menos mi soledad la hace más llevadera. Pero hoy ellos han violado a la Vida que escondida entre los pliegues de mi camisa me mira con los ojos cubiertos de lágrimas, oh mi niña. Ven a mis brazos y deja que te cure la sonrisa. Dime niña de mis ojos a quien de estos hijos de puta he de matar para que tu sonrisa me luzca en la noche más oscura. Dime dama de mis secretos, dime si el Destino te ha abofeteado de nuevo que hoy me siento imparable y no tengo buenas intenciones.

La Luna se escondió en el armario cuando el Sol entró por mi ventana. Me dijo si la vi y me preguntó donde estaba. Claro, no tenía opción y le mentí. Si me gano el cielo no será por bueno. Mis viejos me enseñaron que algún día tendría que vivir y detener el Destino, cachearlo y darle las gracias por haber venido. Me reí cuando era crío de reyes y princesas, pues ahora vivo a los pies de una que cuando mira me abrasa. Dejé los consejos en el cajón y hoy voy a tomar nota cuando llegue la noche, hoy beberé con las nubes y el cielo azul será el manto que cubra mi espalda. No pido paz, pero esta pausa se me será concebida.

Venganza me invita a una copa, me habla del pasado, de su tiempo de gloria. No para de sonreír, la guerra terminó y nadie se acordó de él. Me mira casi suplicante. Me susurra llévame dentro, llévame allá donde la sangre llega al río, donde los muertos se cuentan a decenas. Me muero y tú solo miras. Te crees intocable, pero mientras estás sentado en tu trono de marfil el mundo que te rodea se derrumba. Déjame ir contigo. Le miro a los ojos, sonrío. Necesitaré ayuda, he de volver a mi tierra. He de conquistar el mundo. Me levanto y
me sigue. Todo va perfecto.

Vuelvo a la oscuridad de mi mente. Plasmo en papel lo que siento y vacío me quedé. No encuentro el lápiz para decirte que te quiero, pero por más que duela es tal y como suena. ¿Dime Destino, apaleas a los míos y a mí me dejas sentado, atado y me obligas a mirarles a los ojos? Dime Destino si alguien te ha vencido alguna vez. Dime si quieres apostar conmigo. Yo tengo mi mala suerte, tengo mi muerte a la vuelta de la esquina. ¿Y tú a quién tienes? Has puteado a dioses, has matado ha héroes. ¿Me llamas malo a mí? Tú llevas en tu nombre la misma muerte. Llevas en tus ojos el fuego del odio, llevas en la sangre la mala suerte. Todos andan en tu sendero. Pero yo no voy a ser otra rata de laboratorio. Me tienes de nuevo de rodillas. Me tienes a tus pies...

Y ahora solo te pido que me dejes un momento. Te pido que me vuelvas a buscar. Te pido que me devuelvas el lápiz. Te pido que vuelvas a ser mi humo...




miércoles, 24 de octubre de 2012

Kim Ki Bum

Hola hijos de puta. Mirad mis manos, mirad mis ojos vacíos. Miradme y no perdáis el tiempo en oír historias y cuentos chinos. Mi revólver está vacío, no os voy a comer ni os quiero acojonar, os voy a contar mi realidad.
 No me comprendes si solo hablas de mis actos, ven y bebe a mi lado y sin prestar atención al mundo lo verás con otros ojos. Unos ojos cansados y jóvenes. Unos ojos hartos de encontrar cabos sueltos. Vamos a tomar un para de cervezas y una copita de jerez.

Crees que eres libre, pero entre tú y yo, solo puedes aquí y ahora beberte toda la botella y saltar por un puto barranco sin que nadie te lo impida. Pero claro, estoy yo y te lo impediré, por tanto vemos que tampoco eres libre. Bebe, claro. Fuma, puedes. Pero este es un local privado y el camarero hará que te metas el cigarrillo por ese sito donde el sol nunca alumbra. Mírame a los ojos ahora y dime si crees que si salgo por esa puerta me puedes alcanzar. No, no puedes porque ya estás borracho. Yo te he hablado cada vez más despacio y tu bebías más deprisa. No comprendes que nunca podrás entenderme si cuando me escuchas en realidad le estás mirando el escote a esa chica de mi espalda que está jugando a billar. 

Así que ahora que estás en el suelo, te voy a contar un secreto hijo de puta. Escúchame bien y aprende. En realidad eres para mí como la vida. Una gran hija de puta que te felicita por tu cumpleaños y un día te encuentra por la calle y tan siquiera te saluda. Esa hija de puta que te arruina el día. Pero no por ese motivo me caes mal. Es por eso y muchos otros motivos. Solo quiero que comprendas que esto es un negocio en el que yo tengo un objetivo y tú mi presa. Colarme en tu corazón y entre ceja y ceja  incrustarte una bala de plata. No es por nada, pero no me caes mal. Al contrario, te veo y te admiro. Se podría decir que a pesar de todo te amo. No lo tomes a mal. Pero en mi trabajo, no hay corazón que valga, ni compasión ni amor. Es una mierda, pero es lo que hay. Cobro con cerveza y carne, con tinta y papel.

Estás sentado en el banco, tú que eres mi hermano. Tú que tanto esperabas de mí. A ti te otorgo mi mayor secreto, a ti te pido que le digas a Dios que hoy él es mi próxima meta. Que tenga cuidado, se ha vuelto personal. Por los viejos tiempos...

jueves, 18 de octubre de 2012

Los niños del caos.

En tu pecho se sembró una semilla de odio regada por el miedo. En una ciudad que a los gatos caza y a los perros mata. Una ciudad que es gobernada por ratas. En las alcantarillas se esconden las verdaderas ganas de matar. La mierda se acumula y ya no se puede soportar. EL odio va a estallar, la venganza prenderá los campos, la ira destrozará los edificios. Una orgía de maldad dirigida en línea recta que no dejará roca sobre roca. Una maldad que dejará huella en la historia y que pudrirá cada uno de nuestros pasos. 

Niños que lloran por no poder oír un cuento d antes de acostarse, niños que no conoces ni a sus padres que empuñan un fusil. Son los niños kamikazes hijos de nadie, portadores de la mala sangre. Lloran con arena porque el viento secó sus lágrimas. En su sangre corre el uranio empobrecido, bestias sin nombre que por culpa de nuestro presente, les jodimos el futuro. No hablo de un lugar lejano. Los demonios viven a la vuelta de la esquina agazapados y igual que ellos tras una trinchera. Nuestras malas gestiones pondrán precio a nuestras cabezas. 

No habrá cama donde dormir ni boca que alimentar. No habrán más sueños que podamos tener porque lo quemamos todo en una triste vida pasada. Perdí en una apuesta y todos la guerra. Comprendimos tarde que los buenos y los malos son que jodieron al mundo. Comprendimos tarde que el cielo era lugar para los niños. Comprendimos tarde que ya no había nada más que hacer.

Hijos de ángeles, creamos. Hijos de diablos, destrozamos. Dos naturalezas que una pide sangre y otra venganza. Nadie nos entiende y por eso disparamos y luego preguntamos, no somos dioses. Este infierno es una puta orgía de sangre, de entrañas y acero. El fuego no cicatriza mis heridas, mi sangre prende con una pequeña chispa. No tengo hogar, no tengo corazón y por mi sangre ya corre el uranio, por mis ojos solo se vislumbra el terror de aquellos que de hoy ya no han pasado. 

Ayer hablé con Dios y me dijo "Nadie merece perdón ni piedad".

martes, 16 de octubre de 2012

Cerillas y venganza

Es cierto que he dejado de contar historias de heridas y princesas. He perdido todas mis tierras, mi estilo y mi forma de avanzar y luchar contra el destino, pero ahora vuelo por los océanos. No se cuando volveré pero quiero recuperar mi sombra para bagar por las calles de mi antigua vida. Vamos a encontrarnos en otra acera de la misma ciudad. Es cierto que ya no cuento historias ni cuento cuentos, es cierto que no hago nada. Tampoco lo intento. Quiero y todos esos comienzos tan repetitivos. Bebo mi cerveza y a corazón abierto dejo vagar mi mente por el recuerdo y me pierdo entre cientos de conocimientos y sentimientos escondidos.

Antes estaría intentando desatar una mínima emoción en toda su fuerza. Esa rabia que quiebra las rocas, ese amor que te abriga, esa tristeza que me replantea mi propia existencia. Pero ahora yo soy marea, soy la espuma que voy y vuelvo en cada luna llena.

No conocemos nada más de nosotros que lo que vemos y escuchamos. Pero somos todo y a la vez nada. Volvamos a comenzar e intentar a renovar el pacto con la bestia que llevamos dentro. Esa oscuridad que amargaba cada noche, esa que nos hacía nadar en el fango. Sabia que el tiempo se escurría y aquí estoy otra vez solo. No puedo evitarlo, se que te amo. Ahora sigo siendo el mismo, pero sigo en constante cambio y pienso ser distinto. Se que esa máscara de acero y fuego sigue en mi rostro dispuesta a ser usada, es mi única arma en esta guerra macabra. Quiero que me posea, quiero volver a esa puta lucha por cada trago de ron. Volver a mi bandera pirata, mi barba y mi despertar con el alba.

Tal vez no me conozcas, pero he vivido en mares de arena y he estado en las altas montañas. He viajado más allá de cualquier frontera. Ahora es tarde, pero sigo dispuesto a decirte que soy un crío a fuerza y rabia. Soy el veneno que cura el cáncer. Ahora que nadie habla, ahora que nadie mira ni escucha nada, en ese mismo momento voy a gritar tan alto que os reventaré los tímpanos.

Sí, me llamaste bebé y niño. Es cierto pero es lo que soy porqué así lo elegí. Nadie me corrompe, soy puro acero. No supero ninguno de mis problemas, les ofrezco cobijo y vino. Ellos vienen, se van o se quedan. Hay veces que me dan motivos para moverme y luchar por mendrugos de pan. Cuando levanto la mano todos miran y callan. Miro y todos piensan dos veces antes de dar otro paso y avanzar. No soy malvado pero soy el mismo cabrón que en las historias has escuchado. Vuelvo a poseer este cuerpo medio muerto. No tengo corazón, estoy en deuda con el destino pero ese es el problema de que viví en el infierno.

Las mejores ideas son las que fluyen con cerveza y entre amigos o solos en pura reflexión. Brindad cada noche por esa locura que os hace saltar por el precipicio. ¿Tienes miedo de lo que pueda pasar? Si no pasa ahora, pasará después por ti o por algún idiota. Ahora que la luna brilla y sigue mis pasos voy a salir a la calle vuelvo a estar en el punto de mira. Voy a dejar de ser un vagabundo para sentarme en mi escritorio y conquistar el mundo. Tengo un plan y es que a partir de hoy...VOY A IMPROVISAR.
 

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