Grito Vacío
this site the web

Recent Photos

image
image
image

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Wahrheit

Las distancias poco a poco se consiguen sortear, la diferencia que esta vez ninguno tenemos fuerza para levantarnos. Tus ojos en la noche me hacen recordar el amanecer, el susurro de tus palabras. Inquieta, nerviosa; te aparto un mechón de tu rostro. Veo tristeza, veo un baúl con un secreto que temes abrir. Sientes como el tiempo se acaba, pero piensa que yo estoy aquí. 
No seré nadie pero puedo hacerte reír, quiero recordarte entre mis brazos descansando. Al poco te levantas, piensas que estoy dormido, miras el cielo y la lluvia cae con fuerza en tus ojos de agua marina. No te veo llorar, piensas que estoy dormido pero te siento temblar. El frío ataca a nuestros pies desnudos y el sol aún no sale. Entonces me levanto, había pensado que te acostarías. Paso el brazo por tu espalda, me muestro algo molesto. Quería probar tus labios pero sentía algo dentro que me decía que si lo hacía te perdería. Un precio demasiado alto. 
Te pregunto y sonrío. Obtuve la llave del cofre para que poco a poco me dijeses que espadas tenías atormentándote. Entonces entre silencios escuché verdaderos latidos de tu corazón. Vi el contenido del cofre y no comprendí porqué lo tenías encerrado. Pero te escuché, como solo escuchan los amigos. Tal vez vi luz en tus ojos, pero me atrajo tu silencio. Te contemplaba atónito, parecías una débil presa, pero has empezado a afilar tus palabras, tus silencios cortan el mundo.
La luna está en lo alto y las nubes cubren este valle de plena soledad, descanso en mi pequeña jaula.Ahora espero puntual, espero ansioso de volver a sentir tu esencia.  Solo quiero ver que seguirás sonriendo al mundo, que no cambiarás y que te harás fuerte. Yo no estoy a tu lado, pero seré el susurro de tu conciencia, seré el pasado en el que te refugies para volver a mirar hacia delante. Estoy y estuve entre las avenidas y aceras de tu vida.


Para ti, Wahrheit. Dentro de cualquier mentira hay una verdad...

martes, 6 de septiembre de 2011

Arderán, ¿por qué no?

Alzo mis pistolas, sonrío al próximo muerto. Lo desarmo. Poco a poco voy asestando tiros por todo su cuerpo, ni un grito, ni una súplica. ¿Cual de los dos es en realidad el monstruo? Su sangre tiñe el asfalto de rojo. Siento el frío invernal en la mirada de sus ojos. Tantos cuerpos han pasado a mis manos que otro no será diferente. Los muertos no andan, pero este puede correr. Se levanta ante mis ojos, no puedo apartar la mirada de tal acto de fuerza. Parecemos títeres de un marionetista diabólico. Sus movimientos son hábiles, parece que tiene más miedo del infierno que de mí. Me vuelve a mirar a los ojos y entonces me veo que es él quien tiene la pistola, que soy yo es muerto en el suelo. ¿Un sueño o otra realidad? Mis años me juegan malas pasadas. Entonces siento como el olor a azufre penetra en mi nariz. Mi rostro ensangrentado, el plomo en mi sangre y la muerte detrás de mí riéndose. Una bomba, una chispa, un rayo de luz estalla en mi cabeza. Un pensamiento fugaz, un instinto kamikace, algo dentro de mi me pedía a gritos rajarle el cuello. Un torrente descontrolado de ira corría imparable por dentro de mí. Todas mis desgracias, todas las culpas las tenían ellos.
Arderán, todos ellos arderán. Un grito rasga mi garganta, no tengo nada que perder, el asfalto cubierto de sangre, mi sangre. Una canción infantil resuena en mis oídos mientras me abandono.Me levanto, dolores se marchó dejándome con una sonrisa en el rostro. Ya no tengo nombre, no tengo nada ni a nadie. Me los arrebataron, nadie merece vivir en el caos.  Pero es divertido digan lo que digan. Otro tiro, directo al corazón, le miro con lástima y vuelvo a sonreír. ¿Esperas matarme? Hace tiempo que me lo robasteis. Soy un monstruo, soy un demonio y ahora toca vuestro castigo. No pienso, solo siento. Tengo hambre, agarro tu cuello y lo devoro. Tu cabeza rueda por el suelo mientras bebo de tu sangre. La cancioncilla infantil no ha terminado, yo tampoco. Es cierto, ya no tengo sangre, ahora soy veneno. Las sombras jamás estuvieron tan excitadas. Cojo los restos de tu cadáver y los perros callejeros se reúnen a mi alrededor, empiezan a comer de tu cuerpo y a beber de mi sangre. El primero muerde una de tus piernas, pero no mastica ni traga tan siquiera. Ni tu carne sirve como comida. Eres solo un desecho. Tienes una bonita gabardina, tienes cigarros y un mechero. Nada más, ahora es mío.
No se cuando mis heridas se cerraron, solo siento cicatrices por todo mi cuerpo. Las farolas, la lluvia, el frío, ya nada me es rival en esta ciudad. Me pongo la gabardina de cuero negro, enciendo un cigarro y ando a por el próximo que me hizo esta encerrona. Corred, el lobo ha vuelto. Vamos pequeños corderitos lindos, que por una vez más lloverá sangre. ¡LA VUESTRA!

sábado, 3 de septiembre de 2011

Creo que hay que mejorar y avanzar, solo lo creo...

Cogiendo las cenizas, agarrando con fuerza las brasas de este camino, desafiando tomando como base mi odio hacia el mundo. Aprendí a crear cosas bellas a partir de la rabia, con fuego creé vida. Pero nunca tuve demasiado, la avaricia rompió mi saco. Sigo arrodillado, siento el calor de las brasas quemar mi piel. Cada persona es un libro y yo se leer muy bien, aprendí a leer sus sentimientos. Leo entre las palabras todos los silencios. No hay nada que no se escape a mis ojos, solo que yo no me puedo leer a mi mismo.
Seré un herrero de un metal llamado destino, del que muchos creyeron extinto, agotado. Ahora empuñaré la espada y la hundiré en la roca de la desgracia para que un honrado caballero o una honrada guerrera de la libertad la saquen de la roca y traigan su era consigo. Seré uno de los que jamás saldrán en los cuentos, porque para ellos ya no existo. Solo soy un personaje muerto en el pasado. Una semilla que se ha marchitado.
Pero de entre aquellos cuerpos muertos de mi alrededor obtuve alimento, crecí hasta poder levantarme sobre el cielo. Me gritasteis, me intentasteis talar, pero mi tronco era grueso y mis raíces profundas, solo vuestro estúpido fuego me es rival. 

Sí, panda de ineptos estoy sonriendo, pero no es por vosotros. Sonrío porque puedo. No derramo más lágrimas por insensatos como vosotros. Ya no oigo vuestros rugidos, ¿qué os ha pasado? Ahora gimoteáis. He cometido demasiados errores como para olvidar, pero gracias ahora voy a mejorar, corred pequeños corderitos Dunkelheit Werwolf ha vuelto y tiene hambre....

jueves, 1 de septiembre de 2011

vosotros lo seréis...

Mi cerveza se acaba, mi vida se derrite, ya no tengo camino por donde ir. Porque las noches en las que no te veo son noches perdidas. Ninguna copa se me resiste, el frío viento de los días de invierno solo saben como joderme y es trayéndote a mi mente.
Te odio, pero tú sabes cuanto he llegado a quererte. Ya no sé dónde dejarme muerto sin acostarme en tu portal. Ahora que veo que me tratan como un perro que no piensa en ladrar, voy a empezara rugir. Me pegareis y me insultareis, pero este perro tiene sus trucos.
Tengo más vidas que un gato, rujo como un león y vivo en la ciudad como perro callejero. Nadie que me conozca se me cruza en las avenidas de sus vidas. Vosotros que me llamáis mierda, que me llamáis malo en todo, he sido capaz de moveros, si a vosotros mundo. Tengo una sonrisa que proteger, no es la mía. Pero estoy harto de ver los vasos llenos de lágrimas. Hace tiempo que vuestras banderas ondean, dejándonos sin aire. Es hora de que nuestros colores vuelvan a las calles.
Este es un grito a todos aquellos y aquellas que tengáis alguien a quién proteger, que no os hagan llorar, no tengáis miedo. Hay muchos como ustedes, nunca se dejen acorralar. Yo he perdido para que veáis que perder no es una libertad. Ellos habrán ganado algunos asaltos, pero queda mucha guerra por delante... A luchar jóvenes habitantes de un mundo llamado Tierra

Es hora o eso dicen

Es hora que la luna te mire a los ojos, que vea tu belleza y te ame cuando yo ya no esté. Los cielos mantendrán mi secreto, encontré lo que para unos sería un salto al pasado, donde vírgenes ríos y las hierbas se rebelan contra u propia naturaleza. He encontrado mi tumba, allí donde el sol se esconde de un agotador día.
El amor pierde sus pocas oportunidades ante el odio de aquellos que nunca lo obtuvieron, otros lo poseen si tener fundamento por eso el amor pierde. Gente que se arma de valor y se enfrenta a los muros de la indiferencia empiezan a mantenerse firmes a su diferencia ante el resto del mundo. Lucharé por poder volver a ver tu corazón, quiero ser el silencio entre cada latido. Voy a ser el susurro de los muertos, seré el malo solo para verte vencer.
Mis manos están manchadas, mi orgullo ha perdido ya no me queda honra que perder. Me he vuelto un sucio bribón que corre por las calles buscando un motivo para vivir. Tú podrías ser el motivo, pero no quiero ver como mis caricias envenenan tu pureza y marchitan tu vida. Voy a seguir entre las sombras viendo tus alas desplegar y el silbido de la guadaña en la que está escrito mi nombre desde el día que nací. Siempre siento como solo soy un juego de la muerte que me quiere alcanzar para arrebatármelo todo, pero que no se descuide, los débiles en algún momento nos hacemos fuertes. Le digo que no juegue, tal vez mañana las tornas giren a mi favor...

martes, 30 de agosto de 2011

El origen del malo

(empezar a leer a partir del segundo 00:32)

Mi pecho cubierto de sangre, mis manos llenas de cortes y mis pies cansados, quieren seguir avanzando por las brasas. Quieren volver a sentir el vibrar de la batalla. Pero mi corazón esta pudriéndose desde que siento tu olor. Miro todo lo que me envuelve, se convierten en escombros edificios repletos de oro. Nadie me dijo que le tiempo fuese a volar tan rápido.
Las calles desiertas, ni las almas se atreven a canturrear en el silencio. El fin de este mundo llega, los guerreros marcharon a la guerra, muchos lo hicieron porque ya no tenían donde vivir. La pobreza, la sed, el hambre y la muerte. Muchos enemigos con un mismo objetivo, darnos caza. Somos débiles presas en esta jungla de muros y asfalto. Intenté luchar, pero el amor me rompió el corazón y me sumió en las peores pesadillas. El mundo se hizo un infierno, donde los que tienen corazón, los que son honrados, los buenos, ya no tienen futuro. Me arrebataron el corazón, me cortaron las alas y chapoteé en el fango. Ella me arrebató mi honor entre sus suaves caricias, ahora solo soy veneno. No tengo nada, no soy nada. Mi alma es de un color oscuro, donde los gusanos van comiendo y poco a poco muere.
Ahora yo soy el malo, empezad a temblar...

Un tercero...

Una noche, un secreto. Me mantengo encerrado en mi cuarto. Solo existen mentiras que jamás serán conocidas. Luces que me azotan el rostro, el dia ya ha llegado. Papeles esparcidos por el suelo con los restos de mi espejo roto. Las paredes estan cubiertas de zarpazos. Algo nuevo se asoma por mi ventana, las nubes oscuras empiezan a cubrir el cielo. El viento me trae las gotas de la desesperación.
Esta ciudad está pudriéndose. Un cáncer la está matando por dentro poco a poco. Es imparable, al final perdimos. Era de esperar, jamás tuvimos que empezar.
Sonrío, era hora de dar una vuelta. El chubasquero desafia la fuerza de la lluvia. El tiempo empeora y cada vez yo tambien me siento más muerto por dentro. Me quedan pocos pasos para terminar el camino. Las cuchillas que antes me protegieron, las que usé como armas me miran ahora con su filo. Solo frente a la desesperación, nadie me quiere ni tan siquiera acariciarme. Me siento en la cera, saco mi cigarro y me pongo la capucha, cuesta de encender.
Perdimos delante del último adversario. Ni la furia de los truenos me hace sonreír, ver a la gente correr para refugiarse ya tan siquiera me hace reír. Desafio a la tormeta en todo su esplendor. 
Me subo las mangas, el frío se hace notar. Pienso en cerrarla con la cremallera pero no vale la pena, el frío ya no volverá a salir. Algo nuevo surge en mi interior, ¿miedo, vergüenza, debilidad? La ira grita en mi interior. ¿Cuál fue mi pecado para semejante castigo? Llevo un peso encima que jamás querré quitarmelo, ahora es parte de mí. Por culpa de él perdimos...
Soy solo un perro cobarde. No me queda orgullo. No tengo nada. Ahora me he vuelto débil, cobarde, una miserable rata de alcantarilla. Por mucho que me joda, he perdido. No hay vuelta atrás. Lucharé ante la muerte segura de los rayos...
¿Ahora queréis detener el show? Sois mi espectáculo estrella. Mi pieza favorita en este ajedrez maldito. Sois mis recaudadores. Ya hace tiempo que os tengo entre mis zarpas. El camino acaba de comenzar y esto va ser realmente interesante.
 

W3C Validations

Cum sociis natoque penatibus et magnis dis parturient montes, nascetur ridiculus mus. Morbi dapibus dolor sit amet metus suscipit iaculis. Quisque at nulla eu elit adipiscing tempor.

Usage Policies